miércoles, 21 de mayo de 2014

La Alegría Política. por Diego Perdomo

La Alegría Política. Por Diego Perdomo

La pregunta se queda horas retumbando en la conciencia. Como un despertador amable: mitad caricia, mitad electro-shock. Nueve palabras que nos interpelan de una manera ineludible: "¿Cuándo fue la última vez que votaste con ilusión?". Por decirlo con Bob Dylan: "La respuesta, amigos, está flotando en el viento"...

La pregunta nos sacude las entrañas porque nos impele a religar dos conceptos que intuíamos antitéticos: el concepto de "Alegría" y el de "Política". ¿Podrá existir tal cosa como una Alegría Política? ¿Sería entonces un cuentito de brujas de La Casta (otro más) que la Política no es más que esa mentira encorbatada e insufriblemente tediosa que puebla nuestros televisores despoblándonos a su vez el alma?  ¿No son lo suficientemente serios los temas de la polis como para que los tratemos con una sonrisa de júbilo indisimulado en el rostro? Demasiadas  preguntas, tal vez. Y quizás la respuesta que buscábamos antes la debamos encontrar en el futuro (flotando, puede que bailando) en lo que Miguel Hernández llamase el "viento del pueblo".

La Alegría: el despliegue colosal de una potencia, de una fuerza encadenada durante demasiado tiempo. La Alegría Política, ese reconocerse en los dolores compartidos, en las esperanzas susurradas, en las humillaciones silenciadas. Ese milagro terrenal que se produce cuando sentimos que el transeúnte con el que nos cruzamos es nuestro hermano. "Caminar entre la gente con el secreto a voces de estar vivo", dijo el poeta.  La Alegría.

El Poder nos quiere tristes. Por mucha carcajada enlatada que nos intente inocular a través de sus subproductos culturales, que nadie se lleve a engaño, la Casta nos quiere resignados, ojerosos, lúgubres. Decía Desmond Tutu que no había nada más difícil que despertar a un hombre que se hace el dormido. ¿O estábamos verdaderamente dormidos? Una cosa es cierta: hemos despertado. Por eso tiemblan.

Ese amable despertar se lo debemos, qué duda cabe, al 15M, del que se cumple el tercer aniversario estos días. Reconozcámoslo públicamente: el movimiento que ocupó las plazas de toda España bajo el lema "no somos mercancías en manos de políticos y banqueros" nos cogió a muchos con el pie cambiado. Por centrarnos en el tema que nos incumbe, un fenómeno que de entrada me produjo mucha perplejidad con respecto a este auténtico acontecimiento (definiendo "acontecimiento" en este contexto como ruptura de la ley de causa y efecto política, llegada de lo imprevisible, devenir-otro de todo un colectivo humano) al que designamos como "15M", fue el carácter festivo que anegaba las manifestaciones que se produjeron en todo el Estado esos días -y en los 3 años subsiguientes-. Independientemente de la gravedad de los actos gubernamentales que se estuviesen denunciando, sin atisbo de olvido de toda la tragedia subterránea que cimbraba los cimientos del consenso social alcanzado en el 78 (hoy ya definitivamente hecho trizas), los manifestantes sonreían, los desconocidos se abrazaban, y hasta los que fuimos de primeras un tanto escépticos a ver qué se cocía en aquella indescifrable cazuela que fue (y sigue siendo) el 15M nos descubríamos con la cara empapada de un llanto irreprimible. Era la Alegría Política, que venía con sus lágrimas de oro a cambiarnos la vida para siempre.

Y en esto llegó Podemos. Y, una vez más, en las asambleas de los círculos, en las pegadas de carteles, en los debates virtuales, en el momento de la redacción de este artículo, el mismo sentimiento inconfundible: la Alegría Política. La tristeza, sin embargo, es madre e hija del aislamiento. Porque --lo escribió John Donne hace ya unos cuantos siglos- "ningún hombre es una isla". Por muchas robinsonadas que nos quieran contar los liberales de ayer y los neoliberales de hoy, la soledad no ha hecho feliz nunca a nadie.

Y a todo esto, sin que nos diésemos cuenta, ensimismados como estábamos en la resignificación de la práctica totalidad de conceptos que conformaban el utillaje retórico con el que habíamos leído la realidad política hasta ese momento, percibimos, con el asombro propio de los felizmente despiertos, que la Alegría se nos acercaba con su manto de luz, guiñándonos el ojo, esperándonos con paciencia. Y entonces aprendimos una lección inolvidable: la Política del futuro será alegre o no será.

¿Cuándo fue la última vez que votaste con ilusión?


Diego Perdomo, filólogo y miembro del Círculo de PODEMOS en Gran Canaria



miércoles, 14 de mayo de 2014

La Unidad Popular contra la Casta. por Diego Perdomo

La Unidad Popular contra la Casta. por Diego Perdomo
¿Qué es 'La Casta'? Muy sencillo: la Casta (interesante lapsus: estuve a punto de escribir 'La Caspa') es el Complejo Económico-Político-Mediático-Financiero que nos desgobierna desde hace más de 30 años. Lo forman las empresas del IBEX 35, los grandes partidos políticos, los medios de comunicación de masas, las constructoras y la Banca. Se trata de un poder cuasi-omnímodo circundado por un vasto entramado de redes clientelares. Hablamos de ese pegajoso tejido parasitario formado por toda suerte de bravucones con la cara más dura que un ladrillo de los de la burbuja y el corazón del color de un fajo de billetes de 500 euros (sí, uno de ésos que vuelan de sobre en sobre rumbo a Suiza. Ya nos explicó Jean Ziegler que la banca helvética lava más blanco el dinero negro que ningún otro Estado-detergente dentro de ese gran casino-lavandería en que han convertido la economía mundial). En definitiva, con el significante 'Casta' intentamos designar al infumable tinglado de mangantes y sin-vergüenzas-con-marhuendas, que nos repite día sí y día también que "no se puede". Como eco disonante de este discurso se ha podido escuchar en todas las plazas de España desde hace casi un lustro el siguiente pareado: "La rosa y la gaviota / nos toman por idiotas".
Los integrantes de 'La Casta' intentan colonizar nuestras conciencias con el viejo mantra thatcheriano: "no hay alternativa". Pretenden hacernos creer que la Economía pertenece al campo de las Ciencias Naturales; es decir, que la voluntad humana no tiene margen de acción ninguno para alterar los inescrutables designios del Dios Mercado. De ahí surge la proliferación de metáforas meteorológicas que satura el vocabulario neoliberal desde que se inició la crisis. Llevamos ya muchos años (demasiados) escuchando a los tecnócratas que rigen los destinos de Europa perorar sobre "tormentas" financieras, "nubarrones" en la bolsa, "brotes verdes" en las oficinas de desempleo y sandeces por el estilo. Y todo ese nauseabundo discurso va dirigido inexorablemente hacia el mismo final infeliz: la única política económica posible es la Austeridad, los desgraciadamente célebres "recortes". La realidad, sin embargo, es muy otra: sí hay alternativa. Podríamos resumirla repitiendo nuestro querido artículo 128 de la Constitución Española: "Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general." No estaría de más citar también el conmovedor adagio que vitorean desde la PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca): "Sí se puede, pero no quieren".
¿Quién está frente a la Casta? Nosotros, el pueblo. La gente. Surge la pregunta ¿quiénes somos? Podríamos auto-definirnos como una multitud de singularidades ultrajadas; somos el parado de larga duración que tiene que pedir dinero prestado a sus vecinos porque no llega a fin de mes; somos la joven con dos carreras y cuatro idiomas que tiene que emigrar fuera de España -en contra de su voluntad- para mendigar un puesto de trabajo a media jornada, muy por debajo de su cualificación; somos el jubilado que tiene que dar de comer a sus hijos y nietos con su escuálida pensión; somos la mujer a la que le quieren cercenar sus derechos reproductivos; somos el hombre que titubea de pie en el quicio de la ventana mientras tocan a la puerta cinco agentes destinados a desahuciarle (agentes, dicho sea de paso, que con toda seguridad preferirían estar poniéndole las esposas a los mafiosos que provocaron la crisis-estafa); somos el niño que hace la única comida del día en el comedor escolar; somos la mujer de la limpieza que llora silenciosamente por no poderle pagar la matrícula universitaria a sus hijos; en definitiva, somos "los de abajo".
La Casta nos quiere divididos ideológicamente (tú eras de derechas, yo de izquierdas, el otro ni siquiera se definía). La Casta nos quiere sumisos, cierto, pero también nos quiere rebeldes, siempre y cuando dicha rebelión se ciña a la manifestación gritona e incluso a la huelga (siempre y cuando ésta consista en un pataleo estéril de un día). La Casta nos quiere en casa, en el estadio, en la oficina o en el bar. ¿Saben, queridos conciudadanos, cuál es el único sitio donde La Casta no nos quiere ver bajo ningún concepto? En las Instituciones. Gobernando para los de abajo. Y por eso nos tienen miedo. Porque saben que podemos arrebatarles el poder político y, desde ahí, transformar la sociedad tutelados por las palabras del viejo Sócrates: "¿Qué arte nos libra de la pobreza? ¿No es acaso la economía?".
Desde PODEMOS apelamos a la unidad popular, al empoderamiento de la gente para sacar cuanto antes de las Instituciones a esta manada de golfos y corruptos que viene embridando las ansias de emancipación del pueblo español desde hace ya demasiadas décadas. El proyecto consiste en buscar las demandas que compartimos (que son muchas) en una situación de emergencia nacional donde es muchísimo más lo que nos une que lo que nos separa. Ya lo decía una pancarta del 15M: "Bajemos las banderas para vernos las caras". Si somos capaces de unirnos, nada ni nadie podrá pararnos. Porque juntos podemos, claro que PODEMOS.
Diego Perdomo es filólogo y miembro del Círculo de PODEMOS en Gran Canaria

lunes, 28 de abril de 2014

Compartimos algunos de los vídeos de Podemos.

"Cuéntame" parece que elección tras elección quieren contarnos el mismo capítulo.
Es hora de cambiar las cosas Ahora Podemos

Cuéntame...

Y un poco de humor:

EnGénova se enteran del resultado de las elecciones

sábado, 26 de abril de 2014

Se va pudiendo y sin pedir permiso por Adolfo Padrón Berriel

¿PODEMOS?

SE VA PUDIENDO Y SIN PEDIR  PERMISO

Podrás engañar a todos durante algún tiempo; podrás engañar a alguien siempre; pero no podrás engañar siempre a todos”.

                                                                                                                          Abraham Lincoln


Nunca se miente tanto y de modo tan compulsivo como ante unas elecciones. El devenir se trunca en promesas y el presente se esconde apresuradamente bajo la alfombra. Por arte de “birlibirloque”, el mismo que ayer te echaba las manos al cuello,  se presenta ahora como tu más exaltado adalid, sacude el polvo de tu chaqueta y te propina afectuosas palmaditas en la espalda.

Todo vale en un escenario electoral: Repartir a ¡troche y moche! pastillas para el olvido, generar alucinaciones colectivas, esparcir la  propia podredumbre para que todos parezcamos iguales, traficar con la esperanza y sobre todo, mentir, porque mentir no sólo es gratis, sino que se admite como natural y consustancial  al mismo ejercicio político. 

La casta se revuelve con desenfreno en las vísperas de los comicios. Igual da, que da lo mismo, haber incumplido los programas de ayer, tener abiertas mil y una causas por corrupción o haber conducido a la inmensa  mayoría de la ciudadanía al empobrecimiento y a la precariedad cuando se ha tenido la ocasión de gobernar. Decía Octavio Paz, que “ningún pueblo cree o confía en su gobierno, sino que a lo sumo los pueblos se resignan” y la casta no se avergüenza de ello, sino que lo usa como baza. La política les corresponde y se limita a lo que ellos practican tan prodigiosamente -o al menos eso pretenden hacernos creer-. Por eso no toleran el “intrusismo”; no pueden permitir que nada ni nadie, ajeno a ellos mismos, pretenda entrar en la arena del debate político y mucho menos “la gente” y eso es, precisamente, lo que se está atreviendo a hacer PODEMOS.

El horizonte de las elecciones europeas del próximo 25 de mayo y lo mucho que en ellas nos jugamos, ha precipitado la materialización de una opción no sólo novedosa en su entidad, sino en su propio modelo de configuración y en sus maneras de plantear la construcción de una alternativa. PODEMOS surge como una propuesta de organización horizontal abierta a la participación ciudadana, en la que cualquiera puede expresar sus inquietudes y expectativas, sin necesidad de someterse a una disciplina partidista. Surge como una oportunidad para el empoderamiento colectivo de aquellas y aquellos que no se sienten representados por la casta y  sin más vocación que la de ser “gente” en movimiento, dispuesta a ejercer el papel que le corresponde, como sujetos políticamente activos en pro de sus derechos fundamentales. “ Nace para convertir la indignación en cambio político, y para construir democracia a través de la participación ciudadana y la unidad popular”.

En tan solo unas semanas, en un proceso de participación creciente y sin precedentes, PODEMOS asume la determinación de participar en las elecciones europeas, establece un proceso abierto de primarias para la elección de su candidatura y elabora un programa a partir de las aportaciones de  los círculos -asambleas- que se van multiplicando por toda la geografía. Cualquier hijo de vecino, que dispusiera de un teléfono móvil, ha tenido la oportunidad de votar a las y los candidatos; cualquiera que lo deseara, ha podido contribuir a la confección y aprobación de su programa -sin la exigencia de un carnet vinculante, ni  una cuota de afiliación-.

En coherencia con sus principios, se ha propuesto abordar la campaña electoral sin acudir a los modelos tradicionales de financiación: Aquí no hay cabida para las aportaciones empresariales a lo “Bárcenas”, ni para los favores crediticios de las grandes entidades bancarias; sino que es la propia gente la que  sufraga los gastos, con sus limitados recursos económicos -euro a euro- a los que suma su más entusiasta trabajo.   

Estos elementos, junto a la transparencia y la horizontalidad que rigen su funcionamiento, hacen de PODEMOS una opción ilusionante, a la que se enganchan día a día cientos de personas nuevas y esto empieza a generar cierto nerviosismo entre quienes se sienten designados de por vida -según sus reglas y las de los poderes que les amparan-  para jugar el juego de todos.
No es de extrañar que desde los grandes holdings del negocio de la información, se haya pasado por estrategias cambiantes a la hora de abordar este fenómeno social:
El primer intento ha sido el de la invisibilidad -lo que no se ve no existe- dificultando el acceso masivo de la población al conocimiento de esta alternativa; pero las redes sociales y la existencia de algunos medios independientes, abren las puertas a un mundo informativo paralelo y por ahora de difícil control.
En segundo lugar se recurrió -se sigue haciendo- a intentar desvirtuarla y trasladarla al territorio de lo maldito. A las líneas editoriales de las grandes corporaciones se suma, a diestro y siniestro, la  periódica aparición de ejércitos de contertulios -de verbo tan fluido como flexible código deontológico- dispuestos a convertir en verdad indiscutible todo tipo de falacias, como la de la financiación de PODEMOS desde la “Revolución Bolivariana” -el nuevo “oro de Moscú” para los padres del miedo-. 

Pero parece que ninguna de estas técnicas esté resultando eficaz porque, a pesar de ellas, el fenómeno social  sigue creciendo y generando simpatías. Así que se recurre al método de la desmotivación y aparecen en escena las encuestas.
Según quien la encargue una encuesta tiene la virtud de convertir en axioma aquello que se quiere que creamos y así, en pleno declive del bipartidismo, algunas consultas aseguran que PP y PSOE verán redoblados sus apoyos electorales. En otros casos, basta con recurrir nuevamente a la invisibilidad escondiendo a una determinada opción bajo el epígrafe “otros” -se matan dos pájaros de un tiro, eludiendo referirse a sus resultados directos y evitando colaborar en su divulgación-. En otras tantas ocasiones, se llama  subliminalmente a un supuesto voto útil, haciendo hincapié en el efecto perverso que genera la aparición de nuevas opciones y una posible dispersión del voto.


Pero tampoco las encuestas consiguen desmoralizar a los miles de mujeres y hombres que se identifican con PODEMOS. Se sigue trabajando con ahínco, porque el “partido” no se juega en las encuestas, sino en las urnas y, en palabras de Pablo Iglesias,  “no vamos a jugar para perder, empatar o marcar el gol de la honrilla, sino porque estamos decididos a jugar con todas nuestras fuerzas y para ganar”. Tal vez por eso y a pesar de las encuestas, el propio presidente del gobierno ha tenido a bien salir a la palestra para pedir el voto en favor de las organizaciones tradicionales. ¿En qué quedamos?

Ocurra lo que ocurra, PODEMOS no tiene vocación de flor de un día ni se ha marcado como objetivo “colocar” a determinadas personas en un escaño europeo, sino que apareció para quedarse.
Digan lo que digan, “se va pudiendo”.  
 
“El porvenir pertenece a aquellos que no están desilusionados”.
Georges Sorel


Canarias, a 26 de abril de 2014.

Adolfo Padrón Berriel
Miembro de co.bas-Canarias y de Canarias por la Izquierda

Presentación de candidatura de Podemos en LPGC

Menos de tres meses en activo y parece que ha sido mucho más.

Los inicios del Círculo, la presentación de candidaturas, primarias, debate sobre los programas..

Y el 17 de abril, jueves santo, a las 10 de la mañana, presentación de la candidatura con la presencia de Pablo Iglesias. Muchas fueron las preocupaciones antes, la organización, la difusión, financiación, cómo respondería la gente... pero al final expectativas superadas.

Compartimos los vídeos que pudimos grabar del acto.




Algo se está hablando y se seguirá hablando sobre el tema, opiniones a favor y en contra, lo cierto es que estamos poniendo en marcha algo que puede llegar a ser muy grande. 
La evolución que tome dependerá de la ilusión y participación de la gente. 
Sin préstamos millonarios de la banca, pero con aportaciones de ideas, tiempo y colaboraciones. 
Ellos tienen a los bancos nosotr@s a ti. Es la hora de la gente. Ahora Podemos.

Podemos. un artículo de Javier Doreste.

La unidad de la izquierda ha sido siempre una de nuestras principales preocupaciones. Desgraciadamente, frente a las experiencias positivas que significaron Canarias Verde y Roja y el mismo Frente amplio, no se ha podido cuajar una iniciativa de cara a las próximas elecciones europeas. Ni siquiera en el resto del Estado, la izquierda ha sido capaz de vertebrar propuestas unitarias para enfrentar los procesos electorales con la suficiente garantía de éxito.
No voy a entrar en la ronda de acusaciones. Suficientes estúpidos hay ya haciéndolas como para que uno se entretenga en eso. Basta con señalar el fracaso de IU para prolongar el éxito de la Izquierda Plural que le procuró diez escaños en el Congreso de Diputados para ver que la tarea era difícil, aunque no imposible. Ese mismo éxito de la Izquierda Plural, marcaba el camino. Pero ¿justifica esa situación que tiremos la toalla? Personalmente no lo creo. Debemos seguir trabajando por la unidad de la izquierda, desde el respeto mutuo a las diferentes familias que hay en ella, pero con el vigor suficiente como para que más temprano que tarde cuaje esa iniciativa unitaria que reclamamos.
Uno de los pasos que hay que dar es la potenciación y extensión de Podemos en las islas y todo el Estado. Podemos no se levanta contra el resto de la izquierda. Desde el principio ha tendido la mano a todos los que se reclaman de ese campo. Sólo ha puesto encima de la mesa una cuestión, más allá de los aspectos programáticos, la cuestión de la transparencia y la participación en la elaboración de las listas y en el propio funcionamiento de la izquierda. Para evitar que los aparatos enquistados y anquilosados cercenaran el proyecto desde el principio, como suele pasar. Para incorporar a la lucha política y no solo electoral a todas las personas que gritaron en su momento lo de que no nos representan. Durísima acusación que debe hacer reflexionar a nuestros políticos, sobre todo a los de izquierda.
Porque el problema importante está ahí. En el divorcio entre política y ciudadanía. En el rechazo de la gente al actual sistema político. Este divorcio, este rechazo, ha sido procurado por la misma clase política, alentado por las instituciones supuestamente democráticas e impulsado por los medios de comunicación con un solo objetivo: que la gente pase de la política, la deje en manos de los profesionales. Un pueblo sin inquietud política es un pueblo apagado y fácilmente manipulable. Podemos surge para romper esa tendencia. Para convencer a todos que la política es asunto de todos. No es negocio de unos pocos, más allá de la voluntad que tenga el político.
Y por eso Podemos es asambleario, abierto a todos. No existen militantes de primera ni de segunda. No se exige adoración al líder. Cualquiera pude hablar en la asamblea mientras respete las opiniones de los demás y se someta a la voluntad de la misma asamblea. Por supuesto que esto trae problemas de funcionamiento, choques y discusiones. Pero con la buena voluntad de todos y el respeto a los diez puntos y el manifiesto, ha ido haciendo camino con el propósito de incorporar a los que no se sienten representados, a los que están hartos del bipartidismo, el pactismo y los chanchullos. A lo largo del proceso se irán sumando gente y otras se quedaran rezagadas, por diverso motivos, pero las cosas irán poco a poco asentándose y los que se acercaron a Podemos con intereses espurios (boicotearlo en favor de otros, por ejemplo) terminarán o alejándose definitivamente o reincorporándose al ver que los hábitos democráticos de la asamblea siguen manteniéndose, se fortalecen y desarrollan. Asistir a una Asamblea de Podemos es asistir a un ejercicio de democracia y transparencia. Algunos se asustan por ello, temen perder su figura de dirigente o vocero y retroceden asustados. No importa. Tarde o temprano se darán cuenta de que hay que practicar lo que se proclama y respetar las decisiones de la Asamblea. Pero lo más importante de las asambleas de Podemos es ver como se ha ido incorporando cada vez más gente, jóvenes y mayores, que no habían participado nunca en la lucha política y que descubren ahora que hay un camino, una posibilidad en la que cada voz cuenta, en la que se práctica reflexión y acción colectiva para cambiar las cosas, empezando por uno mismo.
Podemos no surge con la intención de robarle el voto a otras formaciones de izquierda, como algún mentecato proclama, surge precisamente para recoger el voto de todos aquellos que no confían ya en la izquierda establecida, asentada, en la que no ha sabido conectar con esa multitud que se despertó en el 15 M y no ha encontrado quien sí la representante. Podemos surge para tender puentes entre los estudiantes pre-parados y los desempleados, entre los triturados por la crisis de este país, los que saben que en este sistema no tiene futuro, solo precariedad, explotación y pérdida de derechos. Un puente de esperanza y lucha, para demostrar que la propia gente puede tomar en sus manos su propio destino y el de este país. Qué no cabe lugar para la apatía y la desesperanza frente la Europa de los mercados y los gobiernos corruptos y dóciles al poder financiero.
Si lo consigue, y en ello estamos, podremos avanzar en la unidad de la izquierda. Será una llamada a la conciencia de los dirigentes y militantes de izquierda. Hará ver que si se puede funcionar de otra manera y que se puede derrotar en las urnas al neoliberalismo. Y como Podemos hacerlo, lo hacemos. Porque los tiempos no son de ofensas y traiciones. Son tiempos de unidad y lucha. Los viejos aparatos de la izquierda tendrán que darse cuenta de ello. Para forzar la unidad hay que perseverar en el intento y construir plataformas como el mismo Podemos. Solo agitando las conciencias por los hechos, se podrá avanzar.
Javier Doreste
miembro del Círculo de Gran Canaria

Síntesis de las propuestas para Canarias del Círculo Podemos Gran Canaria

Síntesis de las propuestas para Canarias del Círculo Podemos Gran Canaria

Canarias es uno de los 9 territorios de la UE que tienen el estatus de “Región ultra periférica” (RUP). Solo tienen en común su lejanía de la Europa continental, la insularidad, la reducida superficie y la orografía; de ahí que tengan en la UE un estatus especial reconocido como derecho primario dentro del propio Tratado de Funcionamiento de la Unión.

La economía de las RUP depende de un reducido número de productos agrícolas aunque, en el caso de Canarias, el turismo es su principal fuente de ingresos. Es precisamente Canarias la RUP más poblada con diferencia (2.114.000 habitantes, la que le sigue, Isla Reunión, tiene 830.000), Europa ha asumido, pues, las características específicas de estos territorios, distintas de las del resto de la Unión.

Canarias, concretamente, está a casi 2.000 kilómetros de Madrid y a apenas 100 de las costas marroquíes y del Sahara ocupado y necesita un Programa específico que se sintetiza en estas propuestas.


1. Economía

1.1. Como objetivo general de la economía de las Islas Canarias debe figurar el desarrollo sostenible que permita la creación de empleo digno con la vista puesta en la promoción del I+D+I en todos los campos. Para ello se deben cumplir las leyes de los diferentes instrumentos diseñados por la UE.

1.2.  El POSEI (Programa de Opciones Específicas por la Lejanía y la Insularidad) define el modelo alimentario de las Islas. Incluye medidas de fomento de la producción agrícola y pecuaria propia que incrementen el potencial de  autoabastecimiento. Define también un marco de  apoyo a la importación de productos agrícolas y ganaderos mediante el Régimen Específico de Abastecimiento (REA), ya que no es posible garantizar el 100% de autoabastecimiento alimentario. Aunque la UE establece que la aplicación del REA no debe ir contra la producción agropecuaria local, el Gobierno canario lo ha utilizado para favorecer a los importadores en perjuicio de la producción de las islas sin abaratar los precios al consumidor: la cesta de la compra en Canarias es de las más caras  de España.
Es preciso que el REA  equilibre el apoyo a las producciones regionales y la subvención a las importaciones.


1.3. El REF (Régimen Económico y Fiscal) es la actualización del régimen  establecido en las islas tras la conquista castellana de acuerdo con las especificidades canaria, que continúan operativas todavía hoy. El poblamiento y las libertades comerciales para consolidarlo han sido, durante medio milenio, cuestión de supervivencia. Sin embargo, el REF, en la actualidad, poco tiene que ver ya con esa función. Se ha desvirtuado al convertirse las grandes empresas en las beneficiarias casi exclusivas del REF a costa de los intereses de la población, que quedó marginada. Lo que debe plantearse en la reforma del REF, anunciada para 2015, es el cumplimiento de las leyes y utilizarse fundamentalmente para la creación de empleo.

1.4. La RIC (Reserva de Inversiones Canarias) no pertenece a la tradición económica y fiscal canaria. Concebida para capitalizar las empresas, la RIC ha derivado hacia la compra de deuda pública, pudiendo recuperarse el dinero al cabo de cinco años, con el correspondiente abono de intereses. Otra forma de saqueo de lo público. La RIC provocó en buena parte el boom inmobiliario de las islas, reforzó el carácter fuertemente especulativo de su economía y sirve para la evasión legal de impuestos. La actual pretensión empresarial de que se permita invertir los fondos RIC fuera, en África, ampliaría las posibilidades de evasión, ahora hacia otros países. La RIC debe desaparecer.

1.5. El Transporte exterior de personas y mercancías.
Las subvenciones y bonificaciones al transporte de personas y mercancías, parte esencial del REF, deben consolidarse y no estar a merced  de disposiciones ministeriales cambiantes. Asimismo, se debe eximir a las obras de arte y a cuanto se relaciona con la cultura del pago de arbitrios y allanar las dificultades a su transporte. Deben considerarse bienes de interés general.

 1.6.  El  AIEM (Arbitrio a la Importación y Entrega de Mercancías) fue creado para defender a la industria local, pero se utiliza para proteger productos importados frente a los fabricados isleños. Se diseñó, pues, en defensa de la producción interior sensible a las importaciones y se usa justamente para lo contrario, para combatirla. Otro caso en que solo se solicita el cumplimiento de las leyes.  

2. Energía y medio ambiente

2.1. La disponibilidad de agua debe ser considerada derecho humano y someterse a gestión y producción pública. 

2.2. Desde 2006 las aguas marinas de de las Islas Canarias han sido reconocidas internacionalmente como “Zona Marina Especialmente Sensible” (ZMES), que permite ordenar y controlar el intenso tráfico marítimo que soportan (solo de grandes petroleros se registran al año unos 1.500). Debe hacerse efectivo el control y la vigilancia europea en cumplimiento de la normativa internacional sobre tráfico y limpieza de buques.   Vigilancia y control de cumplimiento de la normativa sobre doble casco en los buques de transporte de crudo.

2.3. Las energías limpias y renovables (eólica, solar, fotovoltaica, mareomotriz, biomasa...) son la auténtica riqueza potencial de las islas con las que podría aspirar una suficiencia energética muy positiva para la conservación medioambiental y reducir la pesada carga de la cuenta del petróleo, que tiende a incrementarse en el futuro. Las ayudas de la UE habrán de enfocarse en esa dirección en la que ya se han producido algunas experiencias positivas.

2.4. Gestión integral de basuras y residuos. Debería orientarse a reducir la producción de basuras con una política racional respecto al uso de plásticos. Aprovechamiento de determinados residuos para generar energía.

2.5. Uso de energías limpias en el transporte público colectivo interior, urbano e interurbano. 

2.6. Paralización total de los planes de prospección petrolífera en el mar cercano a las islas. Van contra el modelo de desarrollo que se propugna en Canarias. Los vertidos no son una posibilidad remota sino algo habitual, un riesgo permanente para la vida marina y las desalinizadoras que abastecen de agua a las poblaciones.


3. Vecindad y democracia

3.1. Las relaciones con los países vecinos, bajo el principio de “buena vecindad” de la UE, es clave para Canarias; por su situación geográfica y porque los intereses canarios pueden llegar a contradecirse, de hecho ya ha ocurrido, con los del Estado Español. Las islas necesitan unas relaciones de amistad, de conocimiento mutuo, de paz, de intercambio cultural y tecnológico con el continente; lo que implica oponerse a ser utilizadas como plataforma logística para hacer negocios. Las relaciones se deben basar  en el establecimiento de fórmulas de codesarrollo como la mejor manera de combatir la inmigración en condiciones extremas. Los recursos destinados al codesarrollo deben tener control europeo. Reconocimiento y amparo de los derechos del pueblo saharaui.

3.2. Canarias se ha definido como plataforma de paz lo que excluye su uso como plataforma de agresión militar a los pueblos de África.

3.3.  Acuerdos con los países limítrofes para el desarrollo de la fauna marina, la protección del mar cercano y control de su explotación pesquera antes de que destruyan este recurso.